Sector clave para mantener una balanza comercial superavitaria
Lic. Augusto Carreira – Corresponsal en Nueva Zelanda
El pasado 16 de Julio, tuvo lugar una fuerte protesta por parte del sector agropecuario en todo el país, donde filas de tractores y otros vehículos marcharon en las principales ciudades con el fin de ponerle un alto a las nuevas leyes que afectan a la industria.

El gobierno actual de Nueva Zelanda ha declarado la emergencia climática en diciembre del año pasado y ya desde antes había comenzado a encaminar sus medidas hacia la reducción de la contaminación ambiental. El problema es que ciertas medidas están trayendo fuertes roses con los sectores productores de alimentos.
Ejes de la Protesta
Estas son, entre otras, algunas de las políticas y situaciones que han llevado al sector a salir a la calle.
- Política de Agua Dulce (Freshwater Policy): incluye nuevas regulaciones para el vallado de las vías fluviales, el uso del nitrógeno y el pastoreo intensivo de invierno con el fin de revertir el declive en la salud de los ríos y lagos del país. Aprobada en septiembre del 2020.
- La falta de trabajadores: el cierre de fronteras debido al COVID19 impide el ingreso de trabajadores del extranjero. Una fuerza clave para el desarrollo del sector. Si bien el gobierno dijo que permitiría el ingreso de 200 trabajadores para la industria láctea y 50 veterinarios, la federación agraria (Federated Farmers), estima que el sector necesita entre unos 2000 y 4000 trabajadores adicionales.
- El acta de manejo de recursos (Resource Management Act): la misma indica que todas las SNA (Áreas de Significancia Natural) se encuentran protegidas, siendo en terreno público o privado. Estas áreas son aquellas que contengan fauna o vegetación indígena, así como especies amenazadas. El problema es que algunos dueños de las tierras están tomando esto como un intento de las intendencias para apropiarse de sus tierras.
- Impuesto a los vehículos utilitarios (UTE Tax): el nuevo “paquete de autos limpios” introducido por el gobierno ayuda a que los vehículos eléctricos e híbridos sean más accesibles para los consumidores con el fin de reducir las emisiones de CO2. El problema es que al mismo tiempo incluye penalidades e impuestos adicionales para los vehículos Diesel, principalmente utilizados por el sector agropecuario, como la Toyota Hilux y la Ford Ranger. La oposición a esta política se fundamenta en algo simple: no existen alternativas “limpias” a estos vehículos. Esta última fue el detonante de la protesta.
La importancia del sector para el comercio exterior

Es importante entender que Nueva Zelanda funciona con una economía que exporta productos primarios e importa manufacturas. En el año 2020 el total de las exportaciones representaron casi 60 mil millones de dólares neozelandeses (NZD), unos 41 mil millones de dólares estadounidenses (TC: 1 NZD = 0.69 USD aproximadamente). La lista es encabezada por la leche en polvo entera concentrada (PA 402210019) con el 12%, unos 7200 millones de NZD. Ahora, si juntamos esa PA con otros productos lácteos como el queso, el yogurt, la crema y otros tipos de leche en polvo, estamos hablando de que el 26,40% de las exportaciones del país provienen de la industria láctea. Esto es 15.825 millones de NZD.
