* Zhan Ni Corresponsal en China
Desde principios del siglo XX, China ha tomado al continente latinoamericano como un territorio fuente de materias primas y destino de inversión extranjera directa. Sin embargo, luego de varios intentos infructuosos de proyectos en la región, el interés de China ha ido perdiendo impulso.
Según un estudio realizado por la Universidad de Boston e Inter-American Dialogue (ONG`s de Estados Unidos), entre 2005 y 2015, China y sus bancos de desarrollo asignaron un promedio anual de USD $ 1,7 mil millones dólares en préstamos a América Latina. Sin embargo, a partir de 2016, esta cifra ha ido disminuyendo año tras año, hasta alcanzar en 2019, los 275 millones de dólares. En 2020, directamente la línea de préstamos de China a América Latina ha sido de “0”.
Durante el mismo período, el comercio de mercaderías también ha mermado: de 2000 a 2013, el comercio bilateral entre China y América Latina aumentó en un promedio de 30% anual. Desde entonces, el comercio bilateral disminuyó , y no fue hasta 2019 cuando se recuperaron los niveles de 2014.

China, evidentemente está reconsiderando el tema de la inversión directa en nuestro territorio. A lo largo de los años descriptos, ha proporcionado considerables préstamos, especialmente a los gobiernos socialistas. Entre ellos, los que han sido más beneficiados son Ecuador, Argentina, Brasil y Venezuela. Entre 2005 y 2019, casi la mitad de los préstamos de China a América Latina fueron a Venezuela. En este último caso, los aportes del gigante asiático se destinaron principalmente a expandir la producción de petróleo, así como a abonar la deuda extranjera del país. Sin embargo, la producción de petróleo ha caído desde entonces entre un 20% y un 25%.
Este y otros resultados desfavorables condujeron, aparentemente a China, a reducir sus ambiciones de intervenir directamente para el crecimiento de la región. En cambio, Beijing ha puesto más énfasis en la inversión de empresas chinas en proyectos de infraestructura para los sectores de energía y transporte, principalmente minas de metales preciosos, líneas ferroviarias y centrales hidroeléctricas.
El 19 de febrero de 1972, China y Argentina establecieron oficialmente relaciones diplomáticas. Desde entonces, los intercambios comerciales han aumentado casi ininterrumpidamente y la cooperación ha continuado profundizándose. En 2004, ambos países celebraron una asociación estratégica, haciendo que el comercio bilateral ingrese en una nueva etapa de desarrollo.
Según datos publicados por el INDEC, de 2013 a 2018, el volumen de comercio bilateral entre China y Argentina ha rondado los USD $ 15 mil millones; cayendo en el año 2016, pero, recuperándose a partir del surgimiento gradual del proteccionismo comercial estadounidense. Las razones de la disminución del volumen de comercio bilateral en 2016 son multifacéticas y se pueden resumir en los siguientes tres puntos. En primer lugar, La Argentina experimentó una disminución de la demanda agregada. En segundo lugar, los precios de los productos primarios, han mostrado una tendencia a la baja en su conjunto. Por último, China y Argentina se encuentran en una etapa de transformación económica, por lo que existe una relación competitiva entre las estructuras industriales de los dos países.
La intensificación de las fricciones comerciales entre los dos países lo ha confirmado. En 2016, Argentina inició 11 investigaciones antidumping contra China, el número de investigaciones ocupa el primer lugar en América Latina. De las 88 medidas comerciales correctivas implementadas por Argentina , 53 están dirigidas a productos chinos.
En julio de 2020, China reemplazó a Brasil como el mayor socio comercial de Argentina por cuarto mes consecutivo. No obstante ello, y afectadas por la pandemia, las exportaciones e importaciones entre los países cayeron un 14,3% y un 20,4% interanual, respectivamente, siendo el déficit comercial con China de 198 millones de dólares.
Referencias:
Tradeinvest. 阿根廷与中国双边贸易及进出口产品分析
DW. 中国在拉美:来了就没想走. 中国在拉美吸取了教训,已经开始缩减对该地区的投资规模,但其影响力却在不断扩大。现在,中国把目光投向了墨西哥,而西方国家则继续袖手旁观。
